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jueves 12 de junio de 2008

El acuerdo macabro


Un avión se despedaza en el aire. Pero el nanosegundo de la catástrofe se elonga hasta el infinito. En la eterna caída viajan pasajeros y tripulantes, pero hay uno cualquiera que lo sabía todo. Mientras nos coloca la máscara también nos pone el paracaídas. Ruega tranquilidad y silencio, nos prepara en el aire para el cambio inevitable y habla claro. Ya estamos muertos, pero tocaremos tierra de un momento a otro. Al llegar a la superficie tendremos dos opciones: el que cuente la verdad estará muerto instantáneamente, el que la oculte y se las ingenie para cambiar su identidad y desconocer su pasado, seguirá adelante. Quizá la muerte no sea más que una escena simulada, un acuerdo macabro en el que sólo todo el mundo -salvo el inventor de la catástrofe y nosotros mismos- nos supone muertos.

miércoles 21 de mayo de 2008

La transfiguración



Quién te dijo que eso era lo mejor,
cómo has hecho para saber.
Quién te dio permiso para decidir,
para decirme lo que tengo que hacer.
Ahora no podré saber nunca
cómo lo hubiera hecho yo,
ni siquiera podemos compartir la culpa
por el error que haya cometido cada uno.
Todo lo has hecho mal, lo tuyo y lo mío.
A ti puedo perdonarte, pero ¿cómo hago ahora
para perdonar lo que has hecho por mi?.
Nunca más vuelvas a intentar ser yo.


(Foto: Nico)

jueves 15 de mayo de 2008

El antídoto



Durante el otoño a veces tomó café, oculto tras el ventanal y las letras transparentes. Aparecía por esa esquina, cruzaba la calle, caminaba unos metros y desaparecía. Después, mientras terminaba de beberlo, se quedaba pensando en su cigarrillo, en ese abrigo hasta el cuello y en la distancia que los separaba. Desde la boca del metro, hasta la taza de café. Desde aquel beso, hasta ahora. Pagaba y se iba.

miércoles 9 de abril de 2008

Sin acento


Era eso, un helado de chocolate
al sol, sin derretirse,
o quedarse solo,
sin acento y sin despedirse.
Fue el segundo cigarrillo,
se encendió bajo la lluvia
sin querer y sin mechero.
Ese humo pasajero,
polizón, sin dinero.

domingo 23 de marzo de 2008

Solo y cortado



Quedan pocos lugares
en los que no hayamos estado,
cada rincón de la ciudad
es un recuerdo solo y cortado.
Quedan menos cafés
que no hayamos tomado,
cada beso que no te he dado
en algún lugar quedó, desesperado.

El Café Tortoni de Buenos Aires, en la Avenida de Mayo 825
Fue fundado en 1858, y es el más antiguo de la Argentina. Entre sus paredes recubiertas de madera, cerca de sus mesas de roble y marmol verde, se sentaron, entre otros, Jorge Luis Borges, Carlos Gardel, Alfonsina Storni, Benito Quinquela Martin, Luigi Pirandello, Federico Garcia Lorca.

sábado 8 de marzo de 2008

Mar sin tiempo


No pierdas el tiempo conmigo,
soy el monte de la duda,
un mar de desencanto, aburrido.
No intentes dibujarme como un río,
soy fluido peligroso,
me agotaré en el olvido.
No busques rellenar ese vacío,
escribe letras sin sentido,
escupe tu alma, estoy contigo.

(Foto: Nico)

miércoles 5 de marzo de 2008

Cambio de sentido


Conocer el horario de un tren que no tomé,
presentarme en el lugar correspondiente,
escuchar la voz de la que siempre sospeché.
Olvidar a la persona que un día debí ser,
iluminar el lugar descubriéndolo todo,
deshacerme del sentido de las calles de mi vida.

El Sky-Bar de Beirut, un lugar donde nunca hemos estado